Texto de: Luis Trujillo Sosa y Fernando Gual Suárez

El murciélago espectral, Vampyrum spectrum, es un animal fascinante. Es el murciélago de mayor tamaño en América, alcanzando una envergadura de más de 90 cm. Posee orejas alargadas y un hocico prolongado provisto de unos colmillos de gran tamaño y dientes muy afilados, similares a los característicos del grupo de los carnívoros (Figura 1), además de tener unas patas enormes con garras que parecen sacadas de la pata de un gato de varios kilos, no de un murciélago de 180 gramos. Todas estas características le permiten detectar y cazar pequeños vertebrados en las selvas tropicales de México, Centro y Sudmérica, donde se alimenta principalmente de aves, roedores y otros murciélagos. Vampyrum spectrum es una especie poco común y sólo algunos afortunados biólogos e investigadores hemos tenido la oportunidad de verla, por lo que trabajar con ella ha sido un privilegio muy grande.

 

Figura 2: El templo de El Hormiguero, en el ejido Eugenio Echeverría Castellot II, Campeche, se encuentra inmerso en el gran macizo de selva tropical que constituye la Reserva de la Biosfera Calakmul. Este sitio fue, en muchos sentidos, nuestra base de operaciones durante 2019, por lo que terminamos apodándolo “La Oficina”. Fotografía: Fernando Gual-Suárez

Una calurosa noche de julio en el año 2019, atrapando murciélagos con redes de niebla en el sitio arqueológico El Hormiguero (Figura 2), en Calakmul, Campeche, tuvimos la oportunidad de documentar lo que, para nosotros, representó el momento preciso en el que se combinaron diferentes ejes de nuestro trabajo con V. spectrum: capturamos una hembra adulta de la especie volando con media rata espinosa (Heteromys gaumeri) en la boca (Figura 3). Pero, ¿por qué fue tan especial este momento? Sencillamente porque en una sola captura pudimos documentar que V. spectrum se está alimentando de H. gaumeri, especie endémica de la Península de Yucatán, pudimos constatar que la especie utiliza perchas de alimentación en el bosque, fuimos testigos de la sorprendente capacidad de distensión estomacal de la especie (Figura 4) y documentamos su capacidad de volar sosteniendo grandes pesos con el estómago lleno. También nos gusta pensar que, por la dirección en que volaba al momento de ser capturada y por la cercanía de su refugio, esta hembra se dirigía a compartir parte de su banquete con algún otro miembro de su grupo social. Este comportamiento ha sido documentado tanto en V. spectrum como en su especie hermana, el falso vampiro lanudo (Chrotopterus auritus), y nos ofrece una fascinante mirada a la compleja vida social de estos animales, que forman grupos pequeños que se mantienen unidos a través del tiempo.

Figura 3: El momento exacto en el que extrajimos al murciélago de la red. Emocionados por el descubrimiento, posamos para una foto, rata y murciélago en mano. Fotografía: Alejandra Gallegos-Castro.

Si bien interferimos con el banquete de este individuo y de un posible beneficiado, generar este tipo de información para una especie de la cual no se sabe mucho es muy emocionante y realmente motivador. Esta especie es rara y se encuentra asociada a bosques conservados, por lo que hacen falta muchos esfuerzos de investigación para seguir documentado su historia de vida. A nosotros nos gusta pensar que nuestro trabajo contribuirá de manera positiva a la conservación de esta carismática especie en México y en los demás países que forman parte de su distribución. Promover la conservación de los hábitats donde se distribuye es vital para su subsistencia y para que generaciones futuras tengan el privilegio de encontrarse al “jaguar de los cielos nocturnos”.

Figura 4: La porción faltante de la rata, dentro del estómago del murciélago. Heteromys gaumeri es relativamente grande, con un peso de alrededor de 60 gramos. Sus cuartos traseros pesaron 29 gramos, lo que significa que el murciélago consumió aproximadamente la mitad de la misma en una sentada. Esta hembra de V. spectrum, incluyendo la masa consumida, pesaba un total de 205 gramos. Fotografía: Fernando Gual-Suárez.