Texto por: Daniela Cafaggi

Los murciélagos se han convertido en personajes comunes en nuestra vida cotidiana, la mayoría de las referencias sobre estos extraños animales, están relacionados a Batman, el súper héroe, y la noche de brujas, en donde son uno de los personajes clásicos que no pueden faltar en las decoraciones. Comúnmente se representan como siluetas de color negro, por lo que si nunca has visto uno de cerca podrías pensar que todos son de ese color.

Poder ver a detalle un murciélago no es sencillo, pues son animales esquivos y nocturnos. Además,  por lo regular viven en lugares altos y con poca luz, lo que dificulta observarlos con el detenimiento necesario como para percatarse de la coloración de su pelaje. Sin embargo, los murciélagos pueden tener pelaje de diferentes colores, ya sea por su especie, sexo o dieta. Los colores de pelo más comunes que presentan son negro o café obscuro, pero también existen con pelaje gris, rojizo, amarillo o blanco. Hay algunos cuya coloración es tan obscura que pueden llegar a verse azulosos. También pueden mostrar en el pelaje patrones y manchas, e inclusive hay algunas especies sin pelo.

El color del pelo

Pero, ¿cómo hay tanta variación en el color? En los mamíferos ―grupo al que pertenecen los murciélagos―, el color del pelo y de la piel se debe a la melanina, un pigmento que se produce en unas células llamadas melanocitos. Existen dos tipos diferentes de melanina: la eumelanina, que da tonos cafés y/o negros, y la feomelanina para tonos rojizos y amarillos. La cantidad y manera en la que se distribuye la melanina se regula genéticamente.

Otros factores que determinan el color

Existen factores que hacen que los murciélagos tengan un color o un patrón diferente al característico de su especie y esto puede ser temporal o permanente. Ejemplo de esto puede ser la dieta o mutaciones genéticas que afecten alguna parte del proceso pigmentario.

Algunos coloridos ejemplos

Fig 1. Murciélago pintado (Kerivoula picta). Obtenido de http://www.theearthchild.co.za/painted-bat-like-something-straight-halloween-themed-store/

El murciélago pintado (Kerivoula picta) es un insectívoro de la familia Vespertilionidae que vive en el este y sureste de India hasta China, Malaya, Sumatra, Javi y Bali. Este bello animal es color naranja brillante o escarlata con alas color negro y naranja, además su pelaje es rizado (Figura 1).

Fig 2. Murciélago panda (Niumbaha superba). Obtenido de http://www.suggest-keywords.com/Z2xhdWNvbnljdGVyaXMgc3VwZXJiYQ/

El murciélago panda (Niumbaha superba) es un murciélago africano de la familia Vespertilionidae (Figura 2).  Es la única especie del género Niumbaha, ―palabra que significa “raro” en la lengua del pueblo africano Azande y se refiere a su particular patrón negro con manchas blancas, ¿o blanco con manchas negras?―

Fig. 3. Murciélago fantasma (Diclidurus albus). Obtenido de http://www.naturalista.mx/taxa/41365-Diclidurus-albus

El género Diclidurus de la familia Emballonuridae es reconocido por sus llamados “murciélagos fantasmas”, ya que presentan una ausencia de pigmento, es decir, son blancos (Figura 3). Habitan en Sudamérica y Centroamérica.

Fig 4. A) L. cinereus (https://www.flickr.com/photos/34143380@N03/7570444318). B) L. borealis L. blossevillii D) L. ega (Fotografías por Michael Durham (A) y por Roberto M. Novaes (B, C y D))

 

El género Lasiurus en la familia Vespertilionidae comprende entre 15 y 17 especies que viven únicamente en América. Este género se distingue por su cola peluda y sus coloridas  especies como Lasiurus blossevillii o murciélago rojo del desierto, L. borealis o murciélago colorado, L. ega o murciélago amarillo y L. cinereus o murciélago canoso.

Fig. 5. El murciélago desnudo bulldog (Cheiromeles torquatus). Fotografía: Leong Tzi Ming.

El murciélago desnudo bulldog (Cheiromeles torquatus) es un insectívoro de la familia Molossidae (Figura 5), vive en Malasia, Sumatra, Java, Borneo y las Filipinas. Su piel es negra y está prácticamente desnudo, pues sólo tiene un poco de fino pelo en algunas partes de su cuerpo.

Dieta

Un ejemplo de coloraciones a causa de la dieta es lo que observó Fleming en 1976 en el Refugio Rojo. Fleming encontró que todos los murciélagos en esta cueva (Carollia perspicillata, C. subrufa, Glossophaga soricina, Pteronotus davyi y Natalus stramineus) eran de color rojo o naranja vivo debido al amoniaco presente en la cueva (The Short-Tailed Fruit Bat: A Study in Plant-Animal Interactions, página 85).

Otro ejemplo son los murciélagos blancos hondureños (Ectophylla alba). Se distribuyen en las selvas bajas de Sudamérica, pertenecen a la familia Phyllostomidae y son muy bonitos. Estos pequeños animales se caracterizan por su color blanco y una coloración amarillo brillante en la piel de la nariz, orejas y alas (Figura 6). El año pasado Galván y colaboradores publicaron un artículo referente a la causa de esta bonita coloración en la piel. El estudio indica que se debe al consumo de carotenoides, ―pigmentos que dan color a verduras como la zanahorias y a las estructuras externas de muchos vertebrados con excepción de los mamíferos… hasta ahora. Al parecer estos murciélagos son capaces de depositar la suficiente cantidad de carotenoides en sus tejidos como para lograr este brillante color. Se piensa que los murciélagos obtienen este pigmento por su dieta del árbol de fruta roja (Ficus colubrinae).

Fig. 6. Murciélago hondureño blanco Ectophylla alba. A) y B) Detalles de coloración, C) Murciélago alimentándose de F. Colubrinae . Imagen tomada de Galvan et al., 2016. Fotografías de Sharlene Santana (A y B) y Marco Tschapka (C)

Por otro lado, mientras yo trabajaba en la Península de Yucatán haciendo un inventario de los murciélagos que viven en las zonas arqueológicas, cayeron en mis redes varios murciélagos fruteros (Artibeus jamaicensis) que eran diferentes a todos los que había visto: ¡eran amarillos! Al principio supuse que era por el polen que se adhería a su pelaje. Al observarlos más de cerca noté que el pelo estaba teñido (Figura 7). Al investigar encontré que Cristina MacSwiney  y colaboradores  también observaron esta coloración en murciélagos de la misma especie capturados cerca de cenotes yucatecos. Por su parte, Marco Tschapka y Stefan Dressler encontraron individuos amarillos de murciélagos de la especie A. jamaicensis, junto con animales de las especies Glossophaga soricina, Artibeus lituratus, Sturnira lilium y Dermanura phaeotis que, además de ser amarillos por fuera, ¡también lo eran por dentro! Al hacer disecciones notaron que el tejido subcutáneo y la grasa interna de los animales también era amarilla. Observaron que este cambio de coloración coincide con el periodo de floración de la ceiba (Ceiba pentandra) y concluyeron que los carotenoides del polen de esta planta podrían ser los responsables del cambio de color. Esto podría ser extraño, pues algunos de estos son principalmente  frugívoros, pero también consumen néctar, partes florales, polen e insectos para complementar su dieta durante las temporadas en donde los frutos escasean.

Fig. 7. Artibeus jamaicensis dorado capturado en Chichén Itzá. (Fotografía por Alejandro Marín)

Mutaciones

Cuando el color varía como consecuencia de una mutación genética se denomina coloración aberrante, y existen diferentes tipos y grados. En la revista Mexicana de Biodiversidad, Silvia Zalapa y colaboradoues publicaron el artículo Atypical coloration in bats: frequency and phenotypes in North and Central America, and the Caribbean islands, and new cases from Mexico and Costa Rica, los siguientes términos para definir estas extrañas coloraciones en murciélagos:

  1. Albino, para los animales que tienen ausencia total de pigmento, es decir, todo el pelo y la piel son de color blanco y los ojos son color rojo.
  2. Albino parcial, leucismo o pied. Para referirse a individuos con el pelaje blanco o más claros que el patrón normal. También pueden tener manchas blancas en algunas zonas del cuerpo, pero tienen los ojos pigmentados (no son color rojo).
  3. Silvering, para referirse a animales con las puntas del pelo plateadas.
  4. No agouti, cuando existe intercambio en la producción del tipo de pigmento (eumelanina o feomelanina). Se da en especies cuyo pelo está en bandas de color diferente.
  5. Melanismo, para individuos negros, oscurecidos o con manchas oscuras.

 

Dato curioso: en Chernóbil, los casos de albinismo en murciélagos se incrementaron después de la explosión del reactor.

Fig. 8. A) G. soricina manchas blancas B) A. lituratus albino. C) C. perspicillata con melanismo en el dorso. (Fotografías tomadas de Zalapa et al. 2015 (A y B) y de Tello et al. 2013 (C))

 

Entonces, ¿Por qué no hay murciélagos azules, verdes o morados?

El color es un rasgo importante para muchos animales, pues tiene funciones fisiológicas como la protección contra rayos UV y el balance térmico, así como ayudar en el mimetismo para protegerse de depredadores. El color también puede fungir como un medio de comunicación frente a otros animales de su misma o diferente especie, por ejemplo para atraer atención de posibles parejas o advertir toxicidad o agresividad.

Existen animales sumamente coloridos como lo son las aves, peces, reptiles e insectos, entonces, ¿por qué los murciélagos no pueden tener esos colores tan bellos?

En primer lugar, porque los diferentes grupos de animales tienen diferentes necesidades, y por tanto, diferentes capacidades sensoriales. Para empezar, comparados con los otros grupos, los mamíferos (entre ellos los murciélagos) tenemos una visión pobre, ya que la mayoría presenta un sistema dicromático de visión contra la tetracromática de las aves y reptiles, donde inclusive son capaces de ver en otras longitudes de onda como el UV.

En segundo lugar, la sensibilidad al color está estrechamente relacionada con las características lumínicas del ambiente en el que viven las especies. En el caso de los murciélagos que son animales nocturnos y crepusculares, la discriminación de colores resulta poco útil. En cambio, a pesar de no ser buenos reconociendo colores, los murciélagos han potenciado otros sistemas sensoriales como la ecolocalización, además son más sensibles a iluminaciones bajas.